lunes, 27 de abril de 2009

megustanlascosasviejas...

Un amigo me regaló un teléfono.
Precioso, del color del alma de mi web. Lo senté en mi falda (al teléfono) y le dije: tendrás nombre, desde hoy serás el teléfonomásbonitodelmundo...
Y viajó conmigo. Se peinaba como yo y se escondía en mis lunares si yo me enfadaba.
Y, si yo lloraba,
me invitaba a vivir dentro de su pantalla...

Pasó un tiempo (me gustaría contaros cuanto pero carezco de medición alguna, así que pasó un tiempo).
Y ayer,
el teléfonomásbonitodelmundo,
se fue..

Podría deciros que al cielo pero no, ha terminado pegado en un espejo que tengo en la entrada de mi palaciodepapel, donde voy colgando todo lo que me encuentro. (Mi vecina no se deja).

El caso es que me duele que se rompan mis cosas. Me hiere casi... Porque a mí me gusta la vida que tiene dentro una cartera ajada (ese rotito tan tierno...), los sueños y kilómetros de pasión de unas zapatillas con agujeritos y adoro (me confieso) a los hombres que llevan camisetas casi roídas...
No sé porqué nos empeñamos en tener cosas nuevas si las antiguas saben a nosotros.
Si las chupamos,
seguro que guardan un resto de nuestra saliva,
seguro...

Así que me niego a reponer a mi teléfono por el mismo modelo. SEría traicionar sus arrugas y sus números casi gastados.
Buscaré otro del mismo color.

Ahí va un poema que habla de lo usado...



Me gusta que uses mi piel
para abrigarte,
aunque te destapes a medianoche
si tienes calor.

Te adoro cuando te llevas de viaje
mi maleta rosa de chica mala
y te paseas con ella por la estación
sin pensar que alguien te mira extrañado.

Me encanta cuando gozas de las cosas
hasta que se caen de viejas,
porque quiero que goces igual de mí,
hasta que me caiga de vieja,
a trozos,
pegada con la saliva de tu cuerpo.

Y te comería
cuando me haces cosquillas
como a una niña,
que necesita sentarse de nuevo en tus rodillas,
como una adulta.

Me enloquece que me toques los pechos
a deshoras,
mientras preparo
(por ejemplo)
los guisantes con jamón.

Y que luego,
despierta,
con el peso del día en mis piernas,
me pongas una película en blanco y negro
para dormirme,
en tus brazos desnudos,
con el peso de la noche en mi boca…


yolandagastaíta

miércoles, 8 de abril de 2009

delbarcelona

Cuando era pequeña y tenía aún este cuerpecito sin amueblar, mis hermanos me vestían del Barcelona cada vez que había un partido. (Para que luego digan que los gustos van en la genética...)

No sé si fueron cincuenta o sesenta las veces que hice ese magnífico (por grande) puzzle de todos los jugadores con cruyff en el centro. Recuerdo que se perdió una pieza y casi vamos de luto en mi casa.
Cuatro chicos y
yo.
El caso es que todos pusieron sus tozudas hormonas y sus palabras con sabor a tierra mojada para que yo me hiciera de ese equipo. Pero un día les dije: yo seré del Madrid...

Fue una revelación en mis entrañas, estaba harta de ser siempre la cajera del banco que atracaban cuando jugábamos a los indios. Los chicos siempre mandando... ¡pues la niña va a ser del Madrid!
Así que sin convencimiento ninguno sobre extremismos, me fui regando en un equipo al que me unía ser diferente (hay que brindar por esa tozudez de querer distinguirnos desde niños).
Pero hoy me han brindado la oportunidad de ir a un bar a ver el partido del Barca. A uno de esos pubs irlandeses de pata negra donde la cerveza sabe a tierno muerdo en el cuello. Un bar situado en el centro del pueblo de mar donde me he escapado.
Y he disfrutado tanto...

Porque realmente lo que me gusta a mí es ver a la gente alegre, saltar de emoción, contagiarse de los abrazos, tocarse, besarse mientras gritan: gooooolllllll.... Que más da quien gane, lo que a mí me revoluciona la sangre es empaparme de esta adrenalina amorosa que empapa el humo y el aire.
¡ese es mi equipo!

Y para esto, hoy termino con una frase de Groucho Marx:

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.


yolandadelequipohumano

domingo, 5 de abril de 2009

mipasión

Resulta que a una, cuando la parieron, debieron de echarle una dosis extra y exagerada de pasión. Resulta, (lo descubrí después) que las personas que tienen ese ingrediente, no lo pueden disimular y lo van esparciendo por el aire...

Pero de pronto tropiezas con alguien que no sólo te ve snob y piensa que hablas raro, no, sino que después cuando descubre que eres así de simple (aunque no pegues en un mundo tan matemático), te empieza a querer.
Y luego te quiere más y llega un momento en el que no puede vivir sin tí, sin tus pérdidas de memoria (para ser feliz, recordad que hay que tener mala memoria), sin tus risas a destiempo y sin tus vuelos a ras del suelo.

No.

Y tú sigues regenarando tu pasión, sigue creciendo en tí porque es innata, algo como tu pelo o tus dientes.
Hasta que la gente te juzga (esos mismos que te quieren) o piensan que eres imbécil porque nunca discutes y pisas con tus rizos sus miserias.
Y de pronto un día se atreven y te joden, jugando con tus sueños y haciéndose con ellos un pañuelo para sonarse los mocosdesuvida.

Y tú, agotada,
te partes en dos.
Sí,
ahora eres tú y
en otro
trozo,
tu pasión.


Como en este poema.


Mi pasión…

ogro que devora
las venas de mi pensamiento.
Terremoto que inunda
de placer
la aorta de mis sueños.

Mi pasión…

maleducada niña
que juega entre tus piernas.
Mosca cojonera
que te silba
el recuerdo de mi piel.

Mi pasión inadecuada…

Hoy
he decidido educarla.

La he sentado en mis manos
y le he puesto
una venda,
en el alma.
Le he enseñado
el comportamiento humano,
sus gracias
y su dolor.
He llorado con ella
cuando hemos lapidado
su esplendor.

Ahora,
mi pasión
es educada y dice gracias;
pero no le pidas fuego
donde ya no hay brasa.


yolandareciénparida

viernes, 3 de abril de 2009

misamigas

El caso es que yo me amamanté de la misma vida que los chicos y durante muchos años tuve más amigos que amigas. El caso es que las mujeres siempre me han parecido más complejas que los hombres (que paradoja...) y me hacen frenar de golpe para estamparme contra sus pensamientos cuando voy demasiado baja (a mí, que lo que me gusta es ir a la altura de las hormigas...)
El caso es que hace años comencé a disfrutar de las mujeres y ahora no puedo vivir sin ellas. Sin su cercanía y sin sus sonrisas.

Hoy he celebrado mi cumpleaños y he invitado a mis amigas. Han venido casi todas y esta mañana me he visto cocinando para 17 chicas (casi me vuelvo mujermujer, je,je). Es uno de los días más preciosos de este año y ellas me hacen sentirme la persona más privilegiada del planeta.
Y han ido llegando, con sus abrazos cuajados de besos y su alegría de haber venido. Mis amigasamigas, mis amigastesoro...

Hoy voy a colgar un video porque les he prometido que hablaría de ellas. Es un retazo de uno de los días más lindos de mi pequeña historia. Ellas hacen posible que el día de mi cumpleaños sea un tiovivo de emociones paridas sólo para mí.

(perdón por la cursilería...)

Y un poema, como no...




Yo me crié entre
chicos.
Hombresniños
de vello naciente
en la voz.

Y jugué a indios y
vaqueros
(en lugar de ligarme
al novio de la
Nancy).

Aprendí a conducir
con mi primera
menstruación.
-Aquel R6 atravesaba
(sin freno)
el mar de olivos
en las ardientes tardes
de verano-.

Mi piel huele aún
a aceituna
caliente
y al beso de aquel
chico moreno
que se me escurrió
(años más tarde)
de la vida.

Yo me crié entre
chicos y
robé con ellos
en las casas
abandonadas de mi pueblo;
escondí postales
de mujeres desnudas
que se tocaban
los pechos
y caminé sin miedo
por los tejados de
mi barrio.

Con mi gran parte
masculina,
adoro a las mujeres
que son así.
Y con la inmensa
femenina,
adoro a los
hombres
que aman a esas
mujeres.


yolandaconuntesoro