miércoles, 6 de mayo de 2009

misestornudos...

Me ocurre muy a menudo, cada vez que estornudo en lugar de escupir esa desagradable saliva, inundo todo de besos...
No puedo salir a la calle cuando hace frío, ni cuando hay demasiada luz. Cualquier cambio en mis sensores olfativos me producen un gran estornudo y claro, miles y miles de besos salen disparados de mis labios instalándose en todos los sitios (incluidas las personas) que están cerca de mí…

He pedido consejo al panadero de mi barrio. Él utiliza mucho amor en su profesión y me ha dicho (no sé porqué) que cuando tenga que estornudar que me vaya a su panadería, que él se encargará de guardar todos los besos en un saco para aprovechar la sustancia dopamínica que liberan. No es mala idea, he pensado que si fabricáramos pan con esa hormona, la gente sería más amable y a lo mejor podríamos llegar a crear una factoría de aprovechamiento de energía besual.
(Aunque yo pienso que el panadero me hace trampa, porque cuando yo estornudo él se pone muy cerquita mía y creo que me roba algunos besos, sobre todo los que se le quedan pegados a la boca...)

yolandaresfriada

2 comentarios:

  1. Y el mundo estaría lleno de besos y de magia...Precioso.

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