domingo, 5 de julio de 2009

doshombresyunsombrero

Estoy sentada en
un banco del puerto,
y traduzco,
melancólica,
los versos callados
de las
olas.
(Me empapan
sus palabras sin voz.)

Dos hombres se cruzan
frente a mis ojos.
Caminan ambos
bajo el sol.
Absortos en sus pasos
llagados de vida.

Se saludan,
se abrazan…

¿Por qué no llevas
sombrero?,

pregunta el más alto,
rozando suavemente
aquella calva
llena de noches
y de lunas.

Lo olvidé,
lo perdí.
Pierdo hasta
las frases antes
de hablar…


Le diré a mi mujer
que te traiga uno
del pueblo.

Le susurra enternecido
su amigo.

Se despiden
suavemente
y alimento mi pena.

Observo como
uno de ellos
se ha roto
en fragmentos.
Más viejo,
más solo,
más perdido.

El que no tiene
sombrero,
el que pierde las frases
antes de hablar,
no tiene mujer.
También la perdió.


yolandaqueobservaalosdoshombres

2 comentarios:

  1. busquemos pues en lo perdido el germen de lo que hemos de encontrar

    (tu compañero de editorial, que te lee y admira de lejos)

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  2. amor y libertad: gracias por tu comentario. Y que acertado lo que dices... el germen para seguir buscando y encontrar. Un honor compartir editorial contigo.

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