jueves, 1 de octubre de 2009

mehechutaounanube

Me he chutao una nube.
Sí,
así de claro…

Tenía dos opciones: o dejarla pasar tranquilamente con su culo respingón (salía de compras por el cielo…) o exprimirla para regar el esternón de mi pobre rosa (aquella que me regaló el principito).

Así,
que ya me dirás
lo que hubieras hecho
tú…

Y esperé tras una esquina;
haciéndome
la disimul-hada.

Esperé apoyada en una sombra chinesca, como ese que me lee y dice que le gustan los poemas con final gracioso.

Esperé...

Y por fin apareció. Iban tan mona la nube que sentí un leve arrepentimiento…

Pero pensé en mi rosa.
En las espinas ya canosas
de tanto agua con cloro del grifo;
en su rojo gastado
que mi rotulador no puede
reponer.
En su pasión reseca…

Y la atrapé (a la nube). Le tapé los sentidos con mis uñas y no la dejé gritar.

Ella me miró acuosa,
sabiendo su final…

Llegué a casa con las manos mojadas. Y entonces mi rosa, que es un poco sibarita, me preguntó el PH de la nube.
Después de lamerla, le contesté:
no llega a 7, mi flor…

Demasiado ácida, me contestó la ingrata, prefiero seguir pintándome las hojas con un rotulador…

Jodidas mujeresflor, pensé. Y no me quedó más remedio que chutarme a la nube.

ahora, dentro de mis venas
tengo
un
gol.



yolandaarrepentida

1 comentario:

  1. A ver lalunaestuya y encima te chutas una nube; así está el tiempo!!!, jeje.

    Esa ironía es encantadora, arrepentirse no es malo, somos así....

    Joder con la flor, cuando las dibujo también se ponen revoltosas.

    Otro beso.

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