lunes, 19 de octubre de 2009

quereryamar

Leo un artículo que me conmueve.
Que me extrae, de lo peor de mí misma, lo mejor de mí misma:

Dejar de querer
para empezar
a amar…

Me perturba tanto que hoy mi blog será un examen para intentar aprobar en el caliente corazón de los humanos.

Cuando queremos,
somos egoístas porque
sólo buscamos lo que
deseamos.

Pero si amamos,
somos generosos
porque damos lo
mejor de nosotros.

Es fácil:


Llegas a casa,
con el sudor del día
en las entrañas y
con la frente
marchita de ilusión.

Como te quiero,
te exijo que me
abraces y,
(por qué no)
que hagamos
el amor.

Pero hoy,
estoy cambiando…

Y cuando vuelves
a casa,
te beso en la
nuca y
te pego una
ilusión en la
espalda.

Como te amo,
te quito los
zapatos y te
arropo.

Tampoco pasa
nada si hoy
(aunque no me toque)
quito yo
la mesa…


yolandaprobando

4 comentarios:

  1. gracias yolanda por enlazarme, haré lo mismo con tus blogs. un abrazo.

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  2. Muchas veces amar a alguien y demostrárselo, no requiere grandes aspavientos; a veces una caricia, un beso, un palabra a tiempo, es más que suficiente.
    Basicamente amar es compartir y apoyarse, el día que tu flaqueas, el otro estará más fuerte y te sostendra o viceversa.
    El auténtico amor es poner los intereses del otro por encima de los tuyos.
    Querer no es igual que amar, como escuchar no es lo mismo que oir. Interesante reflexión.
    Saludos

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  3. Qué fácil es querer y qué dificil amar, me ha encantado, como siempre.

    Un bezo

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  4. FElisa: gracias, que curioso esto de querer y amar ¿eh?
    J. Carlos: tu reflexión es muy enriquecedora, me ha encantao.
    Voltios, gracias a tí, me gusta mucho lo que escribes. Un placer que te lean los visitantes de este palacio.

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