jueves, 17 de diciembre de 2009

perdoneseñor

Perdone
señor,
que lo abrace.

Ya sé que está
usted leyendo y
que en el tren
no se debe
estrujar
al que tienes al lado;
pero yo,
señor,
estoy hoy
tan triste…

Así,
muy bien,
déjeme amasar su
pecho y
oír los latidos de
sus ojos.
Déjeme
(también)
volar en su
aliento y acariciarle
la yema de los
sueños.

Si me permite,
voy a reclinar su
asiento
—hace tanto tiempo que
no hacía esto…—.

Perdone
señor,
que lo abrace.

Últimamente nadie
me quiere
y mis costillas se
fragmentan con
el frío
(se me han ido
borrando hasta los
lunares).

Adiós,
señor,
ha sido un placer
viajar aferrada a su piel

Usted no lo sabe,
pero mientras dormía,
le he robado
un beso y
(le prometo que
ha sido
sin querer)
la cartera.



yolandaqueviajaentren

4 comentarios:

  1. Cuando viaje en tren y te vea me pondré americana y meteré en su bolsillo más interior una preciada cartera a ver si esa ladrona de caricias se atreve.

    Saludossssss.

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  2. Hola Yolanda !!

    No es por darte coba pero tengo que reconocer que me encantan tus poemas. Este me parece también buenísimo. Para mí eres un genio.Supongo porque le noto también un toque surrealista, digo yo, y el surrealismo me apasasiona.

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  3. Hola, Yolanda.
    He aparecido en tu blog por casualidad. Este poema que aquí escribes me ha parecido impresionante. Me alegro de haber caído por aquí.
    Saludos,
    Ana

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  4. Gracias Ana, bienvenida a este lugar. Te invito a tomar el té...

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