jueves, 18 de febrero de 2010

lisboaquelindo

Estoy en la Alfama, ese barrio que se retuerce entre asfalto y piedras de fados.
Es mi último día en Lisboa y vamos a cenar a un lugar elegido para nosotros, para oír uno de los cantes más conjurados del mundo.

Entramos en un
sótano pequeño.
Dentro,
un universo…
(no sé como puede caber tanto en tan poco)

Recuerdo por ejemplo a un señor de pelo blanco que se ahoga en sus propias manos, que se aprieta los ojos con la letra triste de los fados.
Canta para mí y para los treinta que lo escuchamos privados de conocimiento y de luz.

Silencio,
se ama…

Observo la vena de su cuello, como se crece en un río de sangre que ilumina su voz.
Lo recuerdo,
tan hermoso y
tan nítido…

Veo también a María, la joven y dulce editora que se mueve como una gacela por mitad de la ciudad.
Que conduce una
sonrisa
atravesando ríos y
calles.
La veo apoyada en la pared blanca mientras el silencio nos abraza. Su pelo negro (el de María), reclinado en un mantón de lana también negra. Que cálida imagen almaceno en mi cerebro…

Y también
escondo en mis
recuerdos a
una señora
con camiseta
(muy ajustada)
de leopardo encendido.

Gorda y bella por igual;
con el sudor galopando sus pezones
escondidos bajo una tela
bordada en brillantina.
Grasa sublime
de fado desgarrado.

Rotos y desmenuzados
de tanto cantar,
los labios…

En esta noche y
en este lugar,
no hay luz y
el guitarrista se apoya en el aire.

Os juro que no lo he soñado...



yolandaquerecuerdalisboa

6 comentarios:

  1. Preciosa descripción de ese lugar. Enhora bena por tener la suerte de visitarlo.
    Un abrazo

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  2. Dichosa tú de estar en Lisboa y en ese barrio maravilloso. Pronto pensamos regresar mi marido y yo, para perdernos en su encantamiento.
    Precioso poema. No se puede añadir más.
    Lola

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  3. Bellos recuerdos en una ciudad inolvidable. Yo también la viví con mucha pasión... Un beso grande.

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  4. que envidia guapa, yo estuve allí y los fados, las pasteles do belen, maría la portuguesa, los travias amarillos subiendo por la catedral y el castillo, el bairro alto, la alfama, la baixa y el chiado, que envidia.

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  5. JOSEFINA: gracias
    LOLA: buen viaje de vuelta a lisboa
    MICAELA: gracias..
    VOLTIOS: si lo viviste, sí...
    gracias a todos.

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