lunes, 1 de marzo de 2010

bajarlasescalerasdetusentrañas

A veces, bajamos dentro de nosotros. Tanto, que no encontramos la salida (tan simple, que no la vemos). Entonces necesitamos una mano llena de locura que nos agarre de los intestinos y nos saque al exterior.
Por eso este poema. Por las bajadas y por el maravilloso subidón.



Esta mañana,
me he despertado
enterrada dentro
de mí.

No podía
salir de
mi asombro,
ni de mi piel,
ni de mis
entrañas…

Estaba atrapada en una Yolandalacrada.

He gritado
fuerte,
muy fuerte;
pero todos
dormían
profundamente y
mi voz era
el anticipo de
una lágrima
seca;
el fósil de
una nota
desafinada.

Mientras
pensaba,
me volvía
cada vez más
pequeña y más
feto.

De pronto,
cuando la placenta
del olvido
se iba
tragando todos
mis órganos
(el pelo me aferraba
a la cordura)
has aparecido tú,
con tu mano
de cachorro
sin miedo
atravesando mi
esternón.

Llegando al más profundo
rincón de mis vértebras y
de mi amor.
Y,
con la suavidad
de una hoja de
almendro,
has plantado
en mi
cerebro,
una flor.

Ahora vuelvo
a nacer
dentro de mí
y llevo en mis
entrañas,
tu jardín.


yolandaarribita

6 comentarios:

  1. Es un poema encantador y tierno, Yolanda. Precioso.

    Felicidades.

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  2. Ángel de Pasión, te fundes en el movimiento de tu alma, con la boca amada, buscando, sin pudor, una explicación al abandono con
    la plenitud del deseo.
    MEZCLANDO REALIDADES:

    "Felicidades
    hoy es nuestro aniversario
    de boda,
    treinta años juntos,
    ¡tan separados!
    aunque deseara estar en otra cama"
    Y SUEÑOS
    "Tus manos amueblan
    el planeta
    de mis piernas.
    Y se me enredan
    las lunas
    de tu boca
    al andar ".

    Tú mirada interior busca espejos de aguas claras, donde saciar la sed de belleza, que seduce al espíritu enamorado..
    Tus poemas están llenos de ardor, de energía, de ingenio, y embrujan y excitan al alma con la embriaguez del amor.

    Respiro un rastro agridulce en el corazón,
    ladrones de esperanzas, mudanzas en el pecho que en tus versos cortejan con el dulce almíbar o el amargor del recuerdo.
    Adicta al placer de las palabras, te pones tus tacones de azúcar para alejar la soledad que dejan los abrazos, alargando la memoria en la totalidad de los sentidos, dejándote envolver con la lengua amada, en el albornoz del frío del olvido.

    En tú hermoso poemario, tus palabras no pasan de puntillas, sino elevando el paso de la lectura con la mejor Poesía.

    Enhorabuena, tus tacones son de altura.
    Sol de Diego

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  3. ARDILLA ROJA: me encanta que te guste... gracias.
    JUAN MANUEL: gracias, un lujo tenerte.
    SOL DE DIEGO: bueno, tu mensaje me ha dejado sin palabras, te has leído el poemario enterito... gracias. Es un honor que escribas tanto y tan profundo.

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  4. En esta tarde gris, tan seria, que se mofa casi de cualquier alegría, de cualquier subidón... Necesitaba leer algo asó de bello e intenso.

    Un lujo, como siempre...

    Andrés.

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  5. ANDRÉS: gracias, me alegra haber volteado tu tarde...

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