lunes, 21 de junio de 2010

arrastrarseporplacer

Esta mañana
he ido a
su cama.
Él dormía
boca abajo.

He atravesado
las sábanas y
su perímetro
más dulce
—área delicada
de triángulos
y vello—

Y he soldado mi
ombligo a su
lomo,
moviéndome
como una serpiente
(muy venenosa).

Con mi
cascabel,
he taladrado
su oído y,
con una operación
matemática de
mi lengua,
he probado
su sangre.

Creo que,
sin querer,
le he
mordido
las venas,
porque él
—siempre él—
ha gritado.

O quizás soy
demasiado venenosa
y…
lo he matado.





yolandaquerepta

2 comentarios:

  1. Jajaja, muy bueno.
    Pensé ... voy a leer un poema antes de ponerme a escribir, seguro que encuentro algo serio, sublime ... y vaya si lo es.

    Abrazos de encinas y sol

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  2. Me ha encantado. Me gusta cuando te pones sexy. Un beso.

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