lunes, 7 de junio de 2010

lallamabandesván

Yo, aquí, como siempre, con
jodidas historias reales...



La llamaban desván
los chicos de la escuela.

Tenía unos ojos
infinitos
con un gran salón
negro en el centro.
Amueblaba su mirada
una lámpara encendida
de besos
y pestañas.

En el lóbulo,
tierno,
le prendían
(como llamas)
unos aretes de oro.

La llamaban desván
incluso,
cuando la dejé
preñada.

Paseaba por el recreo
aquel vientre
hinchado de caricias,
con esa vida fresca
que le brotaba
(como chocolate
caliente)
entre las caderas.

La llamaban desván
los chicos de la escuela,
porque todos los hombres
querían subirse a ella.



yolandaquecuenta

3 comentarios:

  1. buenísimo el poema, como siempre, esa es mi yolan, que te voy a decir.

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  2. ¡como cuentas las cosas Yoli! este poema esta lleno de una ternura, que bonito, me ha encantado.

    un besito

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