jueves, 5 de agosto de 2010

recordandocomoolvidarte

Estoy recordando
como olvidarte.

Rastreo mis
neuronas con
los dedos
(morados,
de tanto aguantarme
la sangre)
y encuentro
la fórmula
perfecta.

La miro y
me la aprendo de
memoria.
Ahora ya estoy
lista.
Es fácil.

Comienzo
arrancándome las
orejas para
no oír tu
voz tan
cruelmente
dulce
(antes te devuelvo
los pendientes de
turquesas
que me regalaste
con tu primer
sueldo).

Después me
sello las
piernas con
clavos y
madera
(si tus manos
no pueden
entrar,
no hay riesgo
de
incendio).

Y no me olvido
de mi boca.
No…

La rellenaré
de sal y
de vinagre
para que no
quieras
volverme
a besar.

Ya ves,
te dije
que olvidarte
era muy
fácil:
sólo he de
recordarte.


yolandamatemática

4 comentarios:

  1. Imágenes duras que le van de perlas al poema.
    Un abrazo.

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  2. Bonito final.

    El olvido empieza recordando para acabar olvidando lo que quería olvidar recordando.

    muac¡¡

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  3. Wow! me ha encantado, voy a recorrer tu blog... gracias por visitar el mio... nos vamos viendo...besitos

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  4. JOSE ANTONIO: gracias por tu comentario, sí, las duras siempre son las reales.
    VAIVÉN: los finales te pierden..je,je gracias
    MAR: bienvenida, cocinera excelente. Gracias

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