lunes, 31 de mayo de 2010

atí

A ti,
que me levantas
la falda
del olvido
aunque esta
primavera caprichosa
aún traiga
cenizas de frío.

A ti,
que me muerdes
en los pechos
del recuerdo
aunque a veces
este húmeda de hastío.

A ti,
que me llenas
las sábanas
de sudor y
de nostalgia,
de saliva y
y de gritos,
aunque a veces
las lave
con olvido.

A ti,
que me abrazas
con tu lengua y
me desordenas la pasión.
Y a ti,
que tu savia
me enriquece
y,
(que complicado final
tan sencillo)
que tu sonrisa
me enloquece.



yolandacontigo

jueves, 27 de mayo de 2010

mifuego

Este poema lo he hecho para una exposición de la casa Pintada (mislocos) que haremos en junio. La temática es el fuego. Estará ilustrado por fotografías de mi colega DAvid (de liviprod).


Mi fuego sirve
para engendrar
agujeros de luz
en mis entrañas
(si te vas lejos de
mi pelo,
todo se vuelve
tan oscuro…).

Y sirve también
(mi fuego)
para espantar
los fantasmas
que pueblan
mis huesos
(cuando no
duermes conmigo,
hay tantos…).

Mi fuego sirve
para incendiar
mis pezones
de futuro
(ambos sustantivos
viven dentro
de tus manos).

Pero mi fuego,
para lo que no
sirve,
por mucho
que esperes
leerlo en
estos versos
es para
hacer lo
mismo que
un mechero.

Para eso están
otros escritores
y otros
poemas.



yolandaquequema

viernes, 21 de mayo de 2010

bailedeldeseo

Descubro
mis huesos encharcados
de besos
que no dejan
de brotar.

Se abren
camino
(los besos)
agrietando mi pequeño
ombligo.
La sangre,
perturbada,
baila entre
mis venas.

Me revuelco,
–alborotada niñaloba–
entre tus piernas.
Y te llamo,
lamiendo con calor
tus pechos velados.

Duermes,
y al abrir los ojos,
atrapas mi boca excitada
que canta
el antiguo
soneto del deseo.

¡Hermoso momento
en el que
cierras los ojos!

Y reímos
los juegos del pecado
que impregnan
las sábanas del cielo;
sabiendo ambos
(de sobra )
que estamos más cerca
del infierno.




yolandaquesonríe

lunes, 17 de mayo de 2010

acorreazos

A correazos,
a empujones y
a golpes
de voz.

A palos de
insultos,
a bofetadas
de adulto inmundo y
arañazos
de dolor.

Así obligan
los padres
(más que padres,
hijos de puta)
a que su hija
de quince años
abandone a su
novio.

Ella,
—por fin
sola—,
mira su
cuerpo roto y,
mientras cierra
la dulce boca
de carmín,
abre sus
venas
(y su fin).

Buenos días
de asquerosa verdad.
Esta historia
la acabo
de leer
en la prensa.


yolandaquenopuedeleer

lunes, 10 de mayo de 2010

lacebolladelanana

Este fin de semana he vivido abrazada a Miguel Hernández, por esto mi entrada de hoy vuelve a ser un poema que hice inspirada en él y que es un grito a que nuestros hijos y los hijos de los que nos rodean, no dejen nunca de saber lo que ocurrió, ocurre y ojalá que no ocurrirá, a los hijos de otros hombres y mujeres.
Tuve el honor de clausurar el congreso con una lectura poética al lado de admirados poetas como Félix Grande o Antonio Martínez.

Este poema es un recuerdo que me ha acompañado durante muchos años. Cada vez que iba a casa de mi cuñada y ella escuchaba en la radio la nana de la cebolla, el mundo se paraba y no se oía nada, sólo veía a ella que sonreía y lloraba recordando tristezas. Desde entonces, siempre que yo la recito o la oigo, me emociono pensando en ella.


A María, mi cuñada, que me enseñó a llorar
con la cebolla de la nana.


Mi hija se
aferra a mis
pezones y
de ellos extrae,
además de vida,
un torrente de
besos y
de leche
(tu hijo
probablemente
extraería
lágrimas y sangre).

Mi hija sonríe
y eructa
mi alegría,
que se le
filtra por los
huesos
(tu hijo
seguro que
tendría problemas
de crecimiento).

Y mi hija,
que hoy tiene
flores en las
hormonas y
su piel se
ríe a carcajadas,
tiene que saber
-y esto es muy importante–
que tu
hijo se alimentó
de hambre y
que a ti
(su padre),
muriéndote entre
piojos y
flemas por
gritar: ¡igualdad!
sólo
te dejaron
cantarle una
nana.


yolandaquecanta

jueves, 6 de mayo de 2010

miguelhernándezenlinares (que lo he visto)

Probablemente, el congreso de Miguel Hernández que se celebra en Linares, sea de los más auténticos y sinceros que se celebren. Así nos lo ha contagiado su organizador Andrés Soler y así lo vemos los que participamos en él.
Yo leeré poesía y he construído con mis yemas dos poemas inspirados en la obra de Miguel y hoy os dejo uno de ellos.
(Por supuesto con la verguenza de no ser ni la sombra de lo que escribe el que me inspira)
Este poema está basado en las cartas que se escribía Miguel y Josefina. Y yo, después de leer lo que él sentía, he querido ponerle voz a ella.


Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento
para mi corazón.

MIGUEL HERNÁNDEZ


Guardo entre
mis venas
cada una de las
cartas que
me has escrito
en los últimos
años.

Y cada día,
como una niña
que lleva un secreto,
salgo a la calle
con una
de ellas
escondida entre
mis pechos.

Tus cartas
me abrasan,
me enloquecen y
me matan;
me emborrachan
la piel
de tinta y
de sudor;
de limón dulce y
de escarcha…

Al volver a casa
me arranco
la carta
sudorosa,
y la vuelvo
a guardar en la
caja de lata
donde viven
las otras.

Tus cartas,
son mi piel
y mi cielo y
si me muero
antes que tú,
mi amor,
escríbemelas en
la tierra que
me levantaré
de mis huesos
para leerlas.

yolandaorgullosadeparticipar

lunes, 3 de mayo de 2010

rincóndelloco

Estoy de cambio de exposición con mis locos (véase mi web la sección con este nombre) y hoy he de embalar el contenedor desde el cual los visitantes extraen mis poemas.
Y me he encontrao con este poema que pertenece a una exposición anterior y que me gustó hacer. Se llamaba elrincóndelloco y la formaba una silla que encontré en un contenedor y la reformé.
Entonces allí
nació un personaje
que sufría y
escribió esto:



Encontré esta vieja
silla en un
contenedor.
La pinté con mis
besos
y la lijé con la
lengua de tu
ardor.

Y la tapicé
con tu saliva.
–Por eso brilla tanto,
porque tus labios
son pura vida. —

Pero te fuiste
aquella mañana de
diciembre,
robándome la
sangre de
los ojos,
dejándome delirante de
amor…

Desde ese día,
mi agrietado espíritu
vive aquí;
en esta silla
clavada
en el rincón del
loco.

Gracias,
desgraciado,
a ti.



yolandaquesevaalaexposición