miércoles, 9 de noviembre de 2011

unexceso, dosexcesos, tresexcesos...



El vino, antes de dormir, produce acidez y no te deja descansar bien. Lo he puesto en un libro.



Comer en exceso para cenar es casi un pecado mortal. 



Reírme sin control en un lugar público es una falta de educación (menuda era mi abuela con esto...)



Y amar sin medida te puede reventar el corazón (esa bomba programada con pasión).




Todo eso lo sé. 



Joder, que si lo sé...




Pero no hay cosa que me siente mejor (neuronasbrillando) que premiarme con un exceso... 
Y salir a cenar con mis amigas como anoche.




Buenos días, os saludo desde este maravilloso dibujo de Judith Lloret Lansaque que me ha regalado para este texto.




martes, 1 de noviembre de 2011

Poemadelunes. Autoretrato. Pertenece a la exposición de la Casa PIntada, el colectivo de artistas que tengo el honor de pertenecer.

El sábado, en la exposición temática de Autorretrato, de La Casa Pintada, en Linares, había una peana llena de mis folios rosas con este poema.

En la pared, antes de llevártelo, podías leer un cartel que decía lo siguiente:



Mi autorretrato son los poemas.

Sin las palabras

soy como un animal sin pelo y

muerto de frío.


Y estos eran los versos:



Tengo un zapato lleno de chocolate,

tan grande,

que cualquier día

me iré a vivir dentro.

Y un ombligo

escondido en una cueva,

que a veces se cierra y

no deja pasar el aire.


Tengo una mata de pimientos,

pero esto ya lo sabes

y no tiene misterio.

Una cabaña entre mis dedos,

que aloja a mis locos del arte,

y un chicle pegado en el libro de quinto

(de matemáticas, por supuesto).


Tengo un diario en el último

cajón de mi mesita

que abro desde que tenía 13 años y,

antes de escribir la última página,

lloro un ratito,

recordando a los que se fueron.


Tengo un maremoto de lágrimas

en los ojos de las cuencas,

igual que el río Ebro

(aunque el mío se sigue desbordando).

Y tengo amigos "clavaítos" en las costillas,

para poder andar derecha,

sin torcer la boca.


Tengo un vinilo de música árabe

que limpio con esmero

(aunque tenga roto el tocadiscos),

y un limonero en el pelo,

que me exprime

la ternura

de los sueños.


A veces tengo pereza

y me duermo en las alturas.

Si me caigo,

duele,

pero eso es otra historia.




yolanda,esaquesedisecciona