lunes, 26 de marzo de 2012

poemadelunes. Testamento

Esta semana estoy de promoción con mi último libro, el de Errores y horrores de una mamá primeriza (Mondadori), por eso, el poema de hoy quiero que sea el que cierra ese libro.
Es un testamento que hice para mis hijas.

Aunque ellas, al leerlo, me dijeron: mamá no me he enterado de nada...


buenos días, buenos lunesdepoesía....






testamento


Queridas hijasdemivientre

y de mis pechos

cuajados de besos;

de mi saliva

plagada de versos,

y de mi ardor…


Queridas hijas

mías,

ambas dos.

Hoy

os quiero leer mí

testamento.


Os dejo

en este poema

el pan

de las estrellas,

las hormigas que se

conmueven

cuando barro el patio,

y las carcajadas sordas

del limonero.


Incluyo también

los pimientos

sembrados de odas,

las lágrimas

desbordadas al veros

dormir,

y el vuelo limpio

de los ojos

de vuestra abuela.

No me olvido

del poema

de ángel González

que me saqueó

la pasión;

del olor a plancha

en la casa materna

de la sierra ,

y de la declaración

de amor de

vuestro padre.


Os dejo

(por supuesto)

mi viejo bolso.

Está cosido con

mis pestañas

y dentro atesoro

la noche de amor

que viví en el desierto.

-Cuidado al abrirlo

hijas mías,

que aún guarda

una duna ardiendo.-


Queridas frutas

aún metidas en mis

entrañas,

aún por terminar

de parir vuestra propia

vida.

Os dejo

(para terminar)

lo más

valioso para mí:

mi ignorancia

de la maldad

y mi utopía

de vivir.




yolandaqueseva

10 comentarios:

  1. Simplemente precioso y tierno.
    Un saludo en la mañana,
    Rafael

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  2. Que hermoso se siente el poema, tal cual como lunas paridas entre algodones y pétalos de delicado temple. Gracias por compartir. Saludos

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    1. Gracias a ti por leerme y sentir mis versos, amiga. Un lujo llegarte...

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  3. Precioso Yolanda, como cada gota que destila tu pasión.

    Y es que es cierto, el reparto de la herencia que sea en limpias carcajadas, en miradas compartidas, en abrazos sin final; sonríe por los labios de tus hijas; gasta tu vida en matasellos con destino al corazón, que el resto, polvo es, y el viento se lo ha de llevar.

    Un beso

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    1. Ángel, querido, compartimos esas emociones como padres, estoy segura. Gracias por tus palabras siempre tan lindas.

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  4. ¡¡¿Pero como se te ocurre desvelar el final del libro?!! Ya me lo has destrozado. Aún así tengo pensado regalar uno, despues de robarle de reojo algunas letras. Si pudiera elegir me quedaba con tu herencia antes que con la de París Hilton. Y ya apartando las bromas; precioso poema que tus hijas podrán guardar para siempre entre sus tesoros más valiosos.

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    1. jajajajjaj...eres genial...!!!!!!!
      no me había dicho nadie lo de desvelar el final...jajajajaja

      gracias, sabes lo que siempre he pensado que me gustaría que recordaran mis hijas cuando yo no estuviera?: la alegría...

      un beso inmenso.

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  5. Bello poema.
    No hay duda de que la mejor herencia que podemos dejar es nuestra experiencia unida al tiempo, mucho tiempo para asimilarla.
    Saludos.

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  6. Carmen, gracias, gracias. Por leerme y compartir emociones.

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