lunes, 30 de julio de 2012

poemadelunes. A esos hijos, que no son invisibles.

Porque hay mujeres que se van desangrando de tristeza;
porque ellas se cuajan de tanta miseria pero,
sobre todo,
por los hijos que las ven,
aunque ellas,
pobres venas rotas,
no tengan corazón para darse cuenta.





Cocina y lava
mientras tiende
sus sueños.
Barre y friega
mientras limpia
sus recuerdos.

A veces,
se sienta
en el escalón
de su tristeza.
Y grita.
Fuerte y sangrando
locura,
sin entender
por qué él
se fue con otra.

Yo la observo,
escondida 
entre las sábanas
de la mañana y
de la angustia,
antes de que venga
con un: ¡levántate, hija mía,
que seguimos
estando solas!
a despertarme.





yolandarodeadadeniños

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ya... mucho, pero es tan habitual, que duele más.

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  2. arrugaíta el alma m has dejao...
    abrazos paliativos
    trébol
    mi txinbo tb se qedó con mirada triste

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  3. virginia perez pareja de juan melero
    ke ondo me has llegao niña
    con el penar de esta vida
    nuestra k con los hijos
    k de las separaciones k quedan
    sin ese apoyo moral y emocional
    de sus padres unidos solo ven
    donde antes habia amor ahora solo
    son guerras de tu padre es.... o tu madre tal
    son hijos del desamor k sienten los padres
    entre si k valores puedes darles asin...

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    1. Virginia, pero la esperanza es que en muchos lugares no es así. por eso estos poemas son necesarios, para que la gente sepa que los niños no son de nadie, de ninguno de los dos... besos miles y gracias por tus sentimientos tan maravillosos

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