lunes, 6 de agosto de 2012

poemadelunes. Yo quise decirle...

Este poema nunca he sabido si es triste o no; sobre todo porque en el amor, cada uno juega a lo que menos le duele.
Y a esta bruja le parece bien,
porque nunca he pensado que el amor
sea cosa de dos,
sino que cada uno es el responsable
de reventarse el corazón para querer.








Yo quería decirle
que su amor
era como un río,
lleno a veces
y otras vacío.

Yo deseaba escribirle
que a veces
amaba a otro
y no sólo era sexo
–o al menos
eso pensaba
decirle–.

Yo le compré
un saco de besos
con lengua
para que cuando
yo me enfadara
él no me pidiera
tregua. 

Yo esperaba contarle
que sus manos
no llenaban mi cuerpo.
Que se quedaban
a medias,
cansadas,
de tanto viaje
ignoto.

Pero descubrí,
un día de penitencia
caduca,
que guardaba
los billetes de avión
de mis escapadas al cielo y
al infierno;
aquellas que yo nunca
confesaba.

Y supe,
ese día
de castigo eterno,
que no tenía
nada
que contarle.





yolandayvayatela...

10 comentarios:

  1. Que sensación tan fuerte descubrir eso y contarlo con la naturalidad de un poema como este.
    Como siempre, espléndido

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    1. sí, dama del molino, historias que voy robando a la vida y a la gente... son tan habituales además... más de lo que imaginamos.

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  2. pues yo te diría, yoli, q es un poema triste
    q necesito releerlo para captar detalle
    y q voy q pensar si tienes razón:
    será el amor cosa de cada uno?
    igual desde el principio no qisiste contarle nada, lo cual también dice mucho
    una abrazo y feliz lunes
    gracias por compartir vida (hay algo mejor?)
    trébol

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    1. Sí, trébol, yo creo que el amor es cosa de uno, lo tengo cada vez más claro. Es la única forma en la que uno es generoso: no esperando siempre. Ahora, que lo mejor es cuando el de cada uno coincide y se junta.

      No es una historia mía, yo voy robándolas, viviéndolas y luego, haciéndolas mías. Me encanta.

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  3. pues sigue robándolas y haciendo tuyas...
    yo, debo confesarlo, no concibo amar sin darm
    y a veces uno se vacía
    cont.
    trébol

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  4. Sin duda el amor es individual. El eterno fracaso consiste en esperar del otro lo que no sabemos darnos nosotros mismos. Es duro, no nos educan para eso, pero real.

    He conocido a otra paisana, María Almeyda -ahora somos faceamigos-, que ya me ha dicho que te conoce, y la veo akí comentandote. Es glorioso confirmar que no se pierde en nuestra tierra la huella de Juan Ramón. Bendito sea.
    Besos para ambas.

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    1. qué bien expresado... sobre todo la dureza de que no nos educan para eso... hemos de poner remedio en nuestros hijos pero es difícil.
      Gracias Manuel.

      Sí, Mª Dolores es una escritora buenísima y como persona es imprescindible. Cualquier día organizamos un encuentro. Gracias por leernos.

      un abrazo enorme

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    2. De nuevo pones el dedo en la llaga al hablar de los hijos; lo comentaba en mi muro de face al postear tus versos anteriores.
      A mí me cuesta mucho esfuerzo asumir que la responsabilidad que tengo hacia ellos, en su impulso vital, va mucho más allá del código de comportamiento que yo recibí.
      De tal forma me oprime ésta responsabilidad que siento muy real, que recuerdo a menudo la recomendación de aquella novelita, "Las nueve revelaciones", que aseguraba que la educación eficaz de un niño debe ir de la mano de varios adultos conscientes de su labor.
      Bueno, ya sabes, cada uno con sus grilladuras.
      Un fuerte abrazo.

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    3. Manuel, gracias por tus palabras. Me encanta que me hagan pensar...
      Sí, yo creo que la educación de un niño ha de venir de la mano de varios adultos, no de uno. Primero, por lo que aprende y segundo, porque cuanto más conocimiento tenga, mayor es la capacidad de decisión.

      un abrazo!!!

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