lunes, 3 de diciembre de 2012

poemadelunes. El día de las personas con discapacidad son todos...

Una mañana fría
(siempre hace frío cuando uno escucha una noticia así),
en la radio,
oí este dato que me llevó a construir este poema.

Esta mañana también hace frío y escucho que hoy,
fíjate,
ahorita mismo que estoy escribiendo esto,
el riesgo de sufrir indigencia es mucho más elevado en una persona con discapacidad.

Pues eso,
que no debemos
ni podemos
permitirlo.






Para Sonia,
que tiene la luz en los ojos,
aunque la luz no la tenga a ella.





Los niños 
ciegos

no aprenden a
sonreír.
Hay que enseñarles.

Lo repito,
por si alguno
lee esto muy
rápido:
los niños ciegos
no saben reír,
hay que enseñarles…

Y cuando sueñan,
nunca lo hacen
con imágenes,
sino con
su mundo
(mucho más rico
que el nuestro):
olores,
sabores,
piel,
abrazos,
uñas,
más abrazos,
plastilina,
frío,
hambre,
barro,
más piel…

Los niños
ciegos
(que uno podría ser
el mío,
por ejemplo)
son felices
si tienen
amor y compañía
–que tontería
he escrito;
igual que todos–.

Pero
 –y esto es muy
importante–
ellos,
si no reciben
este amor,
nunca,
nunca,
nunca,
aprenderán
a sonreír. 
Tu hijo,
sí. 











5 comentarios:

  1. Hermosos, Humildes y Humanos, la versión poética de las tres haches para describir todo lo que escribes. Eres extraordinaria...! Un abrazo

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    1. Tania, maravillosa eres tú por verme así... muchas gracias, me has emocionado.

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  2. Tuve la oportunidad de decirte en persona lo increíblemente humano que es este poema, con el que cualquier persona que hayamos tenido alguna dificultad visual nos sentimos identificados! Y es q es tan grande una sonrisa...

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    1. Rocío, querida.
      gracias por tus palabras dichas y ahora escritas.
      Pero, sobre todo, gracias por tu sonrisa maravillosa que yo he tenido también el placer de ver de cerca.

      Un beso enorme.

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    2. Enorme,enormísimo para ti también!!!
      ;)

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