viernes, 30 de agosto de 2013

te lo advierto

Pasará 
como con el vino 
dulce
que pedimos 
después de la cena;
que te gustó
más el mío. 

Cuando me beses, 
será igual; 
tu paladar
habrá cambiado
para siempre.

Lo siento.

4 comentarios:

  1. Hermosa advertencia, pero quizás merece la pena robar ese néctar.
    Un abrazo.

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  2. ¡Bonito y trágico a la vez! da pie a la reflexión....

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