lunes, 24 de febrero de 2014

besarnos así es cosa de niños, querido...




Un sofá, una bombilla y tu boca.



Nos besamos
como novios,
tocándonos
la piel
con la ropa
puesta y
destrozándonos
el pecho
de tantos
te amo.

Nos besamos
como novios
durante horas,
prometiéndonos
la carne
más dulce y
la vida menos
podrida
(y yo lloré,
sabiéndome
perdida).

Nos besamos
como novios,
mi amor,
siendo ya,
por nuestra
particular
religión,
marido y
mujer.








yolandaquereza

2 comentarios:

  1. Cuánta verdad hay en ello: el amor es una religión con sólo dos fieles, pero fanáticos.

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  2. qué bonito, Rubén!!! gracias. Y qué razón...

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