domingo, 19 de abril de 2015

poemadelunes: un hombre y una ventana.

A esa tarde,
en la que el mundo decidió ser original.




Un hombre en
una ventana
(bueno, mejor,
un chico en
el balcón).
Entonces:
un chico en
el balcón
con un albornoz
blanco.

Yo,
 en la calle,
saliendo de una
zapatería
(donde me había
probado esos   
zapatos de tacón que
nunca me compro).

Él se asoma
desde un  
segundo piso
(el chico)
 y yo, desde el
mundotierra,
 miro hacia él.

Y lo veo
bailar
(con el albornoz
abrochado)
una canción de
Massive Attack.
Se mueve bien...

Me detengo,
freno el mundo
con mis labios y
lo miro.

Es un jueves de
Madrid y
yo pasaba
por aquí;
es hermosa la
mañana y
sus manos
(que planean al
bailar).
Hermosos,
 también,
sus ojos
que me
descubren y
(os lo juro)
me asesinan
con
amor.

Si no
se hubiera
abierto el
albornoz,
hubiera  pensado
que es un
ángel
(por eso de
que no tienen
sexo).





yolandaqueencuentracielos


2 comentarios:

  1. Gran final....lo cotidiano (real o no) siempre funciona....

    Abrazo Yolanda, un placer leerte.

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    1. Muchas gracias, Oscar!!! me encanta lo cotidiano :)

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